
La propagación por esquejes es un método sencillo y eficaz para multiplicar plantas de forma idéntica, sin necesidad de semillas ni injertos. Tanto en casa como en el jardín, es un gesto accesible que valoriza tus espacios de diseño interior y de paisajismo exterior. A continuación encontrarás consejos claros y prácticos para realizar esquejes en sustrato y en agua, desde la mirada profesional de un arquitecto paisajista.
¿Por qué elegir el esquejado para tus plantas?
- Obtener rápidamente nuevas plantas idénticas a la planta madre.
- Reducir costes: basta con un recipiente, un sustrato ligero y una tijera bien afilada.
- Funciona tanto en plantas de interior como en setos y macizos ornamentales de jardín.
- Alta tasa de éxito en especies comunes (geranio, laurel, romero, menta).
Además del ahorro, el esquejado forma parte de un enfoque sostenible, ideal para densificar macizos, crear borduras aromáticas y aportar vegetación a terrazas y balcones.
Esquejado en sustrato: método simple y eficaz
El esquejado en sustrato consiste en tomar un tallo sano y enraizarlo directamente en un medio aireado. Para comenzar, el geranio es una apuesta segura.

Pasos clave para un esquejado exitoso en sustrato
- Seleccionar un tallo vigoroso, sin flores, de una planta madre sana.
- Eliminar las hojas inferiores dejando 2 o 3 nudos libres en la base.
- Preparar una maceta pequeña con sustrato fino y drenante, dejando unos 2 cm libres arriba.
- Abrir un pequeño agujero guía (con un lápiz), insertar el tallo y cerrar suavemente.
- Presionar ligeramente con los dedos y regar en forma de lluvia suave.
- Colocar en un lugar luminoso pero sin sol directo, protegido del viento.
Consejo de paisajista: mantén el sustrato ligeramente húmedo, nunca encharcado. Una mini invernadera o campana transparente ayuda a conservar la humedad y acelera el enraizamiento.
Esquejado en agua: pedagógico y visual
El esquejado en agua es ideal para plantas aromáticas y decorativas. La menta es un excelente ejemplo: enraíza rápido, perfuma el hogar y luego puede trasladarse al jardín.

Pasos clave para un esquejado en agua exitoso
- Cortar un tallo joven y flexible justo debajo de un nudo (zona donde saldrán las raíces).
- Retirar las hojas de la parte que quedará sumergida para evitar la pudrición.
- Colocar el tallo en un vaso o frasco transparente con 4 a 5 cm de agua con poca cal. Si quieres, además del esquejado, descubrir ideas de plantas adaptadas a la temporada invernal o a cada época del año, consulta nuestro artículo: Consejos para elegir tus plantas en invierno.
- Situar en un lugar luminoso sin sol directo y cambiar el agua cuando se enturbie.
- Cuando las raíces midan 3 a 5 cm, trasplantar a maceta o directamente en tierra.
Consejo experto: la menta es naturalmente invasiva. Cultívala en maceta (incluso enterrada) o delimita bien las borduras para controlar su expansión.
Errores comunes que debes evitar
- Tomar esquejes de una planta madre débil o enferma.
- Dejar hojas sumergidas (riesgo de pudrición).
- Encharcar el sustrato (asfixia radicular).
- Exponer los esquejes directamente al sol (desecación).
- Descuidar la limpieza de herramientas y recipientes (desinfectar tijeras y enjuagar frascos).
La mirada de un arquitecto paisajista
Integrado en un proyecto global, el esquejado permite densificar terrazas, balcones urbanos o jardines mediterráneos a bajo coste. Favorece una paleta vegetal coherente, floraciones escalonadas y una gestión razonada de los recursos. Es una herramienta creativa para estructurar ambientes, desde el plan de plantación hasta la puesta en escena final.
Observa, riega con regularidad y prioriza la luz suave. Ya sea en sustrato o en agua, el esquejado es un gesto ecológico y gratificante que multiplica tus plantas y enriquece de forma duradera tus espacios de vida. Si quieres descubrir ideas de plantas adaptadas a la temporada invernal o a cada estación, consulta nuestro artículo: Consejos para elegir tus plantas en invierno.