
Un baño de 8,5 m² repartido entre la zona de aseo y una terraza solarium de 5 m², situado en altillo con unas vistas al mar que merecía la pena conservar: este es el punto de partida de este proyecto de reforma. El objetivo del propietario quedó claro desde la primera reunión de diseño: sustituir la bañera por una ducha amplia, crear un wc cerrado independiente y preservar a toda costa las vistas al mar. Antes de lanzar este tipo de proyecto, consulta los puntos clave que hay que revisar antes de pedir presupuesto de reforma de baño.
Por Clara AJMAR, arquitecta de interiores titulada y paisajista DPLG – Mayo 2026
Las vistas al mar son tanto una restricción de diseño como un activo. Lo condicionan todo.
1. Estado inicial: un baño atípico en altillo
2. La distribución elegida: wc cerrado, ducha con vistas y doble lavabo
3. La variante propuesta y por qué se descartó
4. Las fases de obra
5. Resultado final y presupuesto
6. Preguntas frecuentes
Clara y Mathieu comentan la distribución, las decisiones técnicas y las fases de obra en este vídeo.
Estado inicial: un baño atípico situado en altillo
El baño mide 3,82 m por 2,25 m, es decir, 8,5 m² en total incluyendo la terraza solarium de 5 m². Está situado en altillo y se accede por un pasillo que conecta las zonas de estar con los dormitorios. La distribución está estrechamente ligada a la circulación general de la vivienda, con un lado más privado que había que preservar.
El estado existente incluía una bañera, un bidé, calefacción conectada a una caldera de gas, una media tabiquería con grifería y una gran columna técnica. Dos ventanas: una orientada al baño y otra al pasillo. Esta segunda generaba un problema directo de privacidad, con visibilidad sobre la bañera desde la circulación. La terraza solarium es accesible pero presenta un desnivel de 60 cm respecto al suelo del baño.

La distribución elegida: wc cerrado con puerta corredera, ducha con vistas y doble lavabo
La reorganización parte de una condición innegociable: el propietario quiere ver el mar desde el baño. Esa orientación fue la que guió la ubicación de cada elemento. La ducha se sitúa frente a las vistas, con un paño fijo acristalado que sustituye a la ventana existente para conservar la conexión visual con el exterior y maximizar la luz natural. El plato de ducha mide 100×100 cm, lo que ofrece un espacio cómodo para esta superficie.
El wc cerrado se crea mediante un doble tabique que integra una puerta corredera empotrada, una pared de mayor espesor en la que la puerta se desliza por dentro. El paso previsto es de 80 cm, cómodo y adecuado. La ventana orientada al pasillo se conserva pero se trata de forma diferente: la media tabiquería de grifería se elimina y se sustituye por un paño fijo acristalado para dejar pasar la luz sin generar vistas directas. La puerta de acceso a la terraza se reemplaza por una puerta acristalada para maximizar la luminosidad. El doble lavabo de 140 cm se sitúa en el volumen central, con sus desagües conducidos hacia la columna técnica existente.


La gran columna técnica existente, que a menudo se percibe como una limitación, se aprovechó para conducir por ella los desagües del wc. En este tipo de proyectos, anticipar los recorridos de desagüe desde la fase de planimetría es imprescindible: reubicar un wc lejos de la columna existente puede implicar importantes trabajos de solera que encarecen tanto el presupuesto como el plazo de obra.
La variante propuesta y por qué se descartó
Se propuso al propietario una segunda configuración: crear el wc tabicando la parte baja del lado de la terraza, con un acceso independiente para el baño. Este esquema habría permitido dos entradas totalmente separadas, aseo y baño, con una distribución ligeramente diferente de la ducha y el lavabo.
El propietario descartó esta variante por dos razones concretas: demasiadas puertas concentradas en un espacio reducido y el riesgo de oscurecer la zona de entrada. Sobre todo, quería conservar las vistas al mar directamente desde el baño, ya que ese criterio era central en su uso diario del espacio. Se adoptó por tanto la primera distribución y se ejecutó tal como estaba proyectada.
Las fases de obra: demolición, tabiquería, escalera y acabados
La obra comienza con una demolición completa: bañera, bidé, calefacción de gas, media tabiquería y todos los acabados existentes. La columna técnica se conserva y se pone a trabajar. La tabiquería de la puerta corredera se ejecuta en primer lugar, se cierra con placas de yeso y se deja la reserva para el paño fijo acristalado. A continuación se construye un falso techo para integrar los focos empotrados y ocultar la ventilación mecánica controlada.
La escalera de acceso a la terraza, necesaria para salvar el desnivel de 60 cm, se realiza en Siporex, un hormigón celular aligerado fácil de ajustar, enlucir y alicatar. Su forma se inspira en las escaleras existentes de la planta inferior para crear coherencia en toda la vivienda. Las carpinterías se encargan en una fase temprana de la obra para controlar los plazos de entrega y facilitar los remates perimetrales.

El pavimento elegido es un porcelánico imitación piedra natural en bruto que cubre el suelo y la escalera, contrastando con el parquet del pasillo. Un azulejo azul profundo se coloca en el fondo del mueble de doble lavabo y se retoma en las hornacinas de la ducha para subrayar la profundidad y crear un punto de referencia visual potente. La combinación de azul, blanco y efecto piedra funciona muy bien en este espacio. En la terraza, jardineras con Pittosporum tobira, Photinia y Abelia crean una pantalla natural de privacidad respecto a las viviendas colindantes, junto con mesa y sillas para ampliar los usos al exterior en temporada.
Resultado final y presupuesto: un baño a medida

El resultado responde punto por punto a los objetivos iniciales: vistas al mar conservadas desde la ducha, wc cerrado independiente, doble lavabo cómodo, luz natural maximizada por los paños fijos y la puerta acristalada. La circulación funciona bien en los 8,5 m² sin sensación de estrechez.

En cuanto al presupuesto, para este tipo de reforma completa con wc separado, ducha, mueble lavabo, alicatado, revestimientos, modificaciones de fontanería, tabiquería, cajeados técnicos y acabados, hay que prever generalmente entre 12.000 y 18.000 euros IVA incluido, suministro y mano de obra. Esta horquilla varía según el estado previo, los materiales elegidos y el alcance de las modificaciones de instalaciones. En este proyecto, la posición favorable de la columna técnica existente permitió limitar los trabajos de solera y controlar el presupuesto de fontanería.
Este proyecto forma parte de una reforma integral de la vivienda. El baño se concibió en coherencia con los demás espacios de la planta: el pavimento efecto piedra, el tono de las carpinterías de aluminio blanco y el tratamiento de la terraza se pensaron en continuidad con el resto del proyecto. Esa visión de conjunto es la que garantiza un resultado coherente a escala de toda la vivienda.
Encuentra todos nuestros proyectos de reforma en nuestros artículos sobre reformas de baño y en el canal de YouTube de ArchiWorking.
Clara AJMAR
Preguntas frecuentes sobre la reforma de baños de 8,5 m²
¿Cómo crear un wc cerrado en un baño de menos de 10 m²?
La solución más eficaz en un espacio reducido es la puerta corredera empotrada, que se desliza dentro del espesor de un doble tabique y no requiere espacio de giro. El paso mínimo cómodo es de 80 cm. Esta configuración separa los usos de aseo y baño sin reducir significativamente la superficie útil.
¿Qué presupuesto hay que prever para una reforma completa de baño con wc independiente?
Entre 12.000 y 18.000 euros IVA incluido, suministro y mano de obra, para una reforma completa con wc cerrado, ducha, mueble lavabo, alicatado, revestimientos, modificaciones de fontanería, tabiquería, cajeados técnicos y acabados. La horquilla varía según el estado previo, la complejidad de las instalaciones y los materiales elegidos.
¿Qué es una puerta corredera empotrada y cuándo usarla en el baño?
Es una puerta que se desliza y desaparece dentro del espesor de un doble tabique. Se utiliza cuando el espacio no permite el giro de una puerta abatible, habitualmente en aseos encajados o baños con circulación ajustada. Requiere un tabique suficientemente grueso para alojar el bastidor y un paso libre de al menos 80 cm.
¿Cómo conservar las vistas desde el baño sin sacrificar la intimidad?
Trabajando sobre la posición y el tratamiento de cada abertura: un paño fijo acristalado para dejar pasar la luz sin crear vistas directas, una ventana exterior para las vistas sin riesgo de ser visto. Es el proyecto de conjunto el que genera la intimidad, no la tabiquería por sí sola.
¿Qué plantas elegir para una terraza solarium con vistas de los vecinos?
Especies perennifolias y resistentes para una pantalla visual duradera sin mantenimiento intensivo: Pittosporum tobira, Photinia y Abelia son opciones fiables en exposición de terraza. Follaje denso, buena resistencia a las condiciones de exposición y hoja conservada en invierno para mantener la privacidad durante todo el año.
